
Cromosfera solar visible durante un eclipse total (Wikipedia)
La cromosfera o “esfera de color” es exterior que la fotosfera, dando comienzo donde esta acaba. Es una capa transparente, difícil de observar por dicha razón, y es más caliente (10.000 K) y de mayor espesor (2.000-3.000 km) que la fotosfera. Con equipos adecuados y filtrando otras longitudes de onda, se puede observar un intenso color rojo correspondiente a una de las líneas características (línea H-alfa) del espectro del hidrógeno, principal componente del Sol. Las características más llamativas de la cromosfera se hacen visibles en el limbo solar a modo de pequeñas espículas y, fundamentalmente, de protuberancias correspondientes a erupciones solares.
Para observar la cromosfera solar será necesario, por lo tanto, un equipo especialmente diseñado para ello: un telescopio solar (algunas marcas conocidas: LUNT, Coronado). Por una parte estará suficientemente protegido de forma permanente desde el propio objetivo. Por otra, estará dotado de un sistema de filtros que permitan el ajuste de longitud de onda lo más exacto posible para captar la línea H-alfa del hidrógeno. Como en el caso de la corona solar, la cromosfera puede hacerse visible durante los eclipses solares totales.