
Anillo de diamantes justo al final de la fase de parcialidad e inicio de la de totalidad (lifeinthewestart.com)
Durante la fase de parcialidad la observación directa del sol es igual de peligrosa para la vista que si el sol no estuviera eclipsado y por ello debe evitarse a toda costa. Únicamente dentro de la estrecha banda de totalidad y en los escasos minutos en los que ocurre esa fase, podemos admirar el fenómeno a ojo desnudo. Algunos momentos típicos justo al inicio de la fase de totalidad, cuando por el limbo lunar aún sobresalen los últimos rayos solares antes de ocultarse del todo, son los llamados “anillo de diamantes” y “perlas de Bailly”, destellos finales originados por el relieve montañoso de la Luna, que evita que el borde del disco lunar se comporte como un círculo perfecto.