
Nunca mires al sol directamente, ¡peligro de ceguera! (visioncore.es)
¡NUNCA DEBEMOS MIRAR AL SOL! El mero hecho de dirigir nuestra mirada directamente hacia el sol a simple vista durante unos instantes ya puede ser causa de un daño permanente a nuestros ojos y producirnos ceguera irreversible, de forma que la visión solar sin la protección adecuada a través de equipos ópticos como prismáticos o telescopios que multiplican el brillo solar y condensan sus rayos en un solo punto serían gravísimos de forma instantánea. Los medios “caseros” como gafas de sol o cristales ahumados no sirven para nada en estos casos. No debemos olvidar nunca que solamente podremos practicar la observación solar con materiales y equipos apropiados para tal fin y guiados en todo momento por personas que conozcan perfectamente dichos medios y su correcta utilización. En materia de observación solar, toda precaución es poca.