La Eclíptica y el Zodiaco

Ese recorrido celeste anual del Sol tiene lugar por un camino concreto entre las estrellas: el que proyecta en la bóveda celeste el plano en que se encuentra la órbita de la Tierra y que denominamos Eclíptica. Esa proyección nos marca una línea virtual en el cielo que siempre ocupa el mismo lugar entre las constelaciones, atravesando varias de ellas y haciéndolas por esa misma razón un tanto especiales, ya que por ellas va a discurrir el Sol en su movimiento aparente anual, dando origen, como hemos dicho antes, a que estas constelaciones vayan apareciendo y desapareciendo del cielo nocturno en meses sucesivos.

la linea de la ecliptica

La línea de la Eclíptica, y con ella el Sol, recorren las constelaciones zodiacales (Stellarium)

Además, como las órbitas del resto de los planetas alrededor del Sol y de la Luna alrededor de la Tierra discurren en planos muy similares a la Eclíptica, estos astros también van a recorrer una estrecha banda celeste separándose no muchos grados, unos ocho, tanto al norte como al sur de la misma.

Estas constelaciones son las denominadas zodiacales, y al conjunto de las mismas lo llamamos Zodiaco. Las civilizaciones antiguas concedieron una gran importancia astrológica al devenir del Sol, Luna y Planetas entre las constelaciones del Zodiaco, interpretando que sus posiciones cambiantes entre las estrellas podrían influir en las vidas y acontecimientos terrestres.