
Las Osas Mayor y Menor, cercanas en el cielo (Stellarium)
Contaremos el mito de Júpiter y Calisto porque está asociado a siete estrellas (asterismo de “El Carro”) que casi todo el mundo es capaz de reconocer en el cielo y que es sólo una parte de la constelación de la Osa Mayor. Calisto era una joven perteneciente al séquito de la diosa de la caza, Diana. Como todas las sirvientes y ayudantes de Diana, tenía voto de castidad y no podía relacionarse con hombres.
Pero Júpiter se enamoró perdidamente de Calisto una vez que la observó bañándose en el río, y decidió seducirla. Para ello se mimetizó bajo la forma Diana ganándose así la confianza de Calisto y consiguiendo sus propósitos. Como resultado, Calisto quedó embarazada y tuvo un hijo, llamado Arcas. A consecuencia de todo ello, Juno, esposa de Júpiter y tremendamente celosa, como castigo transformó a Calisto en osa. Años después, cuando el hijo creció y se convirtió en un joven cazador, se encontró un día con la osa y sin saber que se trataba de su madre, apuntó hacia ellas su flecha para darle muerte. En ese mismo momento Júpiter, que lo estaba viendo todo desde el Olimpo, intervino llevando a Calisto al cielo. Mucho después, una vez muerto su hijo Arcas, fue también llevado al cielo cerca de su madre (ambas constelaciones son circumpolares). Así que Calisto es la Osa Mayor y Arcas es la Osa Menor.

Arcas a punto de dar muerte a Calisto, sin saber que se trata de su propia madre transformada en Osa (Roberto de Baudoux)